Como ese fuego que nunca se apagó

Entre miedos,
apareciste tu.
Entre suspiros,
mi alma te extrañó.
Entre corazón y corazón no dejamos espacio
y nuestras almas se encendieron
como esas fogatas que tanto adoramos los dos.

A la mitad de uno nos alejamos,
por culpa mía tal vez,
por culpa nuestra. No lo sé.
Tal vez haya sido lo mejor.
Tal vez lo mejor ya había sucedido.
Y mi alma nunca se apagó.

Sube mas alto,
ilumina nuestras vidas.
Ilumina lo que alguna vez fue nuestro amor,
y nuestro amor aún es.

Desde la distancia extraño tus abrazos.
Tus besos.
Tus caricias.
El fuego que provocabas cada vez que me tocabas,
que me rosabas con tu piel y tus manos se deslizaban a lo mas profundo de mi cuerpo.

Aunque haya sido poco, lo bueno viene en embace pequeño;
nuestro amor entonces cabe dentro de un solo átomo.
Sos lo mejor y lo peor que me pasó.
Lo mejor es tu sonrisa, vos completo.
Lo peor, el extrañarte.
Amarte sin censura debería considerarse un pecado,
así como la iglesia lo considera y nosotros no hacemos caso.

Te amo,
hoy y siempre.
Por siempre.
Soy tuyo,
Hasta en lo mas profundo.

Bee

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